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Terra
La Coctelera

poemario"el punto y el circulo."

 

Hermano Mío

 

Fuiste reclamo alarde,

ola, tu ronquido pecho

soplo arcaico, eco vidriado.

 

De tu cima de arena,

polvo rebelde estallaba

de cielo, aire, llamarada,

fuegos rojos, ícaros de sangre

 

Pretendías aún así presunto

precisar de vida al silencio

y te ibas consonante,

condoliendo de muerte

a tu vida que

era de muerte.

 

De simulacro vivías,

y no temías, ni redimías,

tus enojos consumías,

tus iras destruías,

          tu aliento obstruías.

 

La muerte te sorprendió

un día de silencio.

 

Dios estuvo enfermo

ni él pudo evitarlo,

ni su pendón, ni yelmo,

los heraldos negros sesgaron

ron, antorcha en él,

dormido capituló ante tu último réquiem

ahora duermes por siempre

y sueñas,

ni señas

¡nada! ¡nada!

 

Eres ya solo un eco,

retazo de un muñeco,

que se esfuerza por hablar

que se ciega por mirar,

que se aloca porque

su alma salte a caminar.

 

E.C.L.

Poema II

 

A la mañana encuentro

triste y desolada cada día,

se baña de un malestar gris

y se dilata junto a la tarde

en un alpiste tirano de tierra.

 

Menstruada la pieza y el objeto

se masturban presos dos alientos,

que inhalantes saturan a la calle

de un podrido, asqueado viento.

 

Los fríos dientes se hielan

y glacialmente se agolpan de nueces,

se degenera un sagrado orden,

y la molécula de la vida.

se salva de morir acuchillada

deletreando entre sílabas mudas

su origen y nombre ya fenecidos.

 

Surge una escaramuza feroz

dos fuegos, dos calientes istmos

se combaten de arriba abajo,

                              de lado a lado

y no pudiendo contenerse,

vuelven a morir al sablazo ordinario

de un espectral caballero sin luz.

 

A oscuras tiento-me en mi faringe,

y un ronquido de roca feroz,

golpea lacónico mi corazón,

sacudiendo sus rieles de extinción,

socavando su vándalo angustiar

de truenos mayores y menores.

   

A la noche en que me escudo,

la descuartizo a voces

y un infinito ruego me dirige

a mi tálamo vacío,

y de riego a mi solitario río,

caudal en que yacen

mis sueños vencidos.

 

E.C.L.

 

 

Poema III

 

 

 

Un río de seda

corre en tus manos

          púdica, briosa,

atienes su caudal de oro

          a tu corcel de llano.

 

Río de cristal luminoso,

fulguran sus aguas

                    de fósforo

relucen sus piedras

                    a sus costados.

 

Las orillas brillan

a sus lados,

lo contienen en tus manos,

su caudal ruidoso,

su cantar lloroso,

lo aprisionas en tus manos

y se derrama...

y se escapa...

galopea incesantemente

y arrastra consigo

las aguas niqueladas,

huellas de caminos,

lloros roídos,

tramos eternos.

 

 

 

 

E.C.L.

 

 

 

 

 

 

 

Poema IV

 

Me sonríe la luz aciaga del tiempo

y el silencio de alborada

entristece mi ira

hasta derramarla en miel

amarga y helada.

Un surco húmedo seca un aliento eterno

y la lluvia estrellada fulgura su pena

                             derramada en la sombra estatica y morena.

 

En péndulo salvaje, la mañana y su día

acuchillan a la noche que cae vencida

de cruel herida.

Mi sollozo corona este vertebral impulso

                             de correr hacia atrás, de huir, de perderme,

entre dos sombras

                                                que se enlazan ritualmente.

 

                             De sosiego me palpo y mi timidez alegra

este lloro sublevado,

quijarudo, ostentoso,

cabizbajo, portentoso,

                             recuento el tribal sudor

que empapa mis yemas,

mojando mi destino.

 

                             Destruyo mi mañana

                             hoy y empeño mi solaz rezo

al fugaz clamor criminal

de esta oración sin principio,

y que de final ostenta

su cuerpo inédito,

su cuerpo impertérrito.

 

                             Las gaviotas huyen al día y yo

me refugio de noche

cuando macerado mi reflejo

me amortigua de golpe

y cercena la roca

al acero rabioso

de mi quejido abismoso.

 

E.C.L.

 

Poema V

 

 

Hunde el aire mi sombra

afuera huele a silencio

cansada, pausada, temerosa

mi sombra me conduce

a su acogedor predio

a su solaz tedio.

 

Enfermo de estos días

todo mi yo se ensaña

con la risa mustia

de una mística rosa

que pudre su aroma

enmarcada, solitaria,

a la penumbrosa sombra

de un prado amarillo,

deshojado, desolado.

 

Los canos vientos se filtran

a mis sienes llorosas,

palpándose en retirada

sus andrajos sutiles,

rellenando a mi amargura

de comida débil,

de fruta pobre, pobrísima.

 

Anochece tranquilamente,

mis brazos se enlazan

como serpientes ávidas

afuera a las calles,

mi aliento vuela hacia

los árboles indómitos

mi frente se crispa

en humos que hierven

sus siluetas cotidianas.

 

La noche se quiebra

          en láminas

y se reduce en velos

su espesa negrura.

 

 

Prosiguen las horas, los días

el incansable tiempo,

la vida se detiene,

          le gana,

en cada pulso,

en cada instante,

          cada cerrar de ojos.

 

La rivalidad de ellas

corre en mis venas,

se aloja en mi fémur

se eterniza en mi idea.

 

Afuera gime la soledad

se suplica de vino,

y se suman dos fuegos

a una cruel llamarada

que quema lentamente

este sollozo frío y espantoso

que cuajarse quiere

en mi frío, helado, glacial,

artrico afiebrado.

 

 

E.C.L.

 

"Cuando al rayo me acostumbre

te hallaré

me hallarás.

Mientras entre la noche y el día

me encamino

hacia tu esfera"

 

                              Mantero

 

 

 

 

 

 

 

 

Poema VI

 

La noche camina

sobre partículas de fuego,

se dirige hacia un mar

sombreado de hielo.

 

La tarde se sucumbe

de soles vagos,

y la mañana atardece

y reverdece de regalos.

 

A pie, cansado, sudoroso,

recuerdo los caminos olvidados

y una lluvia estival

simboliza un eco mutilado.

 

Tus manos sumisas aparecen

moldeando un sueño derramado

y un cristal carnal y recto

se pudre en lunas ojerosas.

 

El mar, el cielo, la vida,

todo es suspiro agobiado

y el esmalte desnudo

brilla y opaco se derrumba

ante un oleo acrisolado.

 

De pie, mis pies acabados

musitan su rigor de verano

y la luz metálica, briosa,

se atenúa de un vapor anegado.

 

Mis manos antes gaviotas mensajeras,

         flores de peñascos,

         desnudan sus pieles,

asoma el alma de alba,

y eternas muerden su bocado,

         fruto eterno y pálido

de un semiseco hastío consagrado.

 

Mis labios tiesos,

saborean un color de cubo,

         se reflejan el mar, su cielo,

         en un rústico y absorto

          matiz atribulado.

 

E.C.L.

Poema VII

 

Como se pierden venas

entre raudales de aire,

el aire ¡Cómo tan gris!

se torna y se expele

callándose de ruido.

 

La finta se pinta,

y enmudece al

cálido comentario angustioso

          de un vino tinto.

 

Y se destiempla un congojo

de culpa, mediata criatura

alvéolo que se finge erecto

y cae perpendicular

hacia su propio hoyo

          su propio hueco.

 

Y se arenizan recuerdos,

y se maltratan ecos,

robustos cuerpos de nieve, heridos,

traspasados de candente delirio,

reventándose en mares

          de lirio y de lino.

 

El trozo chorreado

bailotea y vuela compungido,

rencoroso, atribulado,

un insomnio que duerme,

entre sabanas de vidrio y ámbar,

y susurra a su oído culpable

su metamorfosis de mirar abierto,

a mirar sombrío.

 

Se pierden venas

que no enlazan

sus cintas púdicas.

 

La mía se arruga

De pena y solloza.

 

Llorar, su llorar,

de abominar su pasión.

 

Locamente condenando

este nardo día que lacónico

me entromete en su parcela

          de tiempo,

para caducarme de desvío

          y silencio.

 

 

 

E.C.L.

 

"Siembro quimeras

y al paso de ellas

descubro lo irreal

que se siente

al siembro de ellas.

Y sigo estudiando

los días,

todas las mañanas. 

 

 

 

E.C.L

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Poema VIII

 

La noche está profunda

          y callada,

un remanso de paz

emana de ella

tu figura, tu risa,

se escapan con prisa.

 

Y ya eres un recuerdo,

aquí en este rincón,

          aún en el aire,

puedo escuchar tu voz.

 

Tu voz mansa callada,

quebrada de emoción,

pero no estás, no estás

y ya eres un recuerdo.

 

Mi vida renace a tu encuentro,

un siglo de amor

cubren mi alma

de pelos a pies.

 

Y al impulso de tu amor,

te miro, corro, te tomo,

en mis brazos, mas es noche,

ya no como aquellas,

en que nos perdíamos,

en su inmensidad.

Es noche, es paz, oscuridad,

          y no estas,

y ya eres recuerdo.

 

Aún me parece verte

fresca, lozana, curiosa,

esperando juntos la noche,

la noche triste, callada,

que solíamos alegrar,

la noche derramada

que solíamos amar.

Y te busco y no estás,

y ya eres recuerdo

y ya eres un recuerdo

y ya eres un recuerdo mas.

 

E.C.L.

Poema IX

 

Llueve, llueve intenso

llueve a mil,

huele, huele a incienso

y mirra también,

los vapores se nutren

de un vago festín,

cae agua en el recinto

y afuera se unen

más lloros por ti.

 

Llueve, llueve, es un decir,

vuelve, vuelve, es un sentir,

la noche, la lluvia,

se funden alegremente

despliegan su alevoso conato,

su malévolo innato.

 

Por ti el cielo funge

su cariacontecido acento

y se recortan pálidamente

su lloro atrasado

su rezo adelantado.

 

Llueve, llueve, afuera

la tristeza rebuzna

su eco estentóreo

y milésimamente

el suspiro, cuaja su acero

en aquel rincón vacío.

 

Llueve, llueve a cántaros,

que estúpido es el día,

es triste, sufre también,

como yo tu lejanía

esta porfiada letanía

está agresiva armonía

de llover y llover todo el día,

¡todo este maldito día! 

 

E.C.L.

 

 

 

 

Poema X

 

 

 

Lacónicos tus símbolos

abdicaron su raíz serena

para columpiar sus ímpetus

en la calle sola y fiestera..

 

Su raíz deforme, recortando

el enorme silencio

acallando el derramado vacío

inundose de agua y llamas.

 

Afuera gimen los vientos,

y solloza su eco un silencio,

se desata el roto verano

en un cuarto frío, helado.

 

Callan las pirámides,

los obstáculos absortos

vierten un calor menguado.

 

Se funden los sueños,

despiertan pesadillas ojerosas,

reclaman su lecho vacío,

tus sabios temores decantados.

 

 

 

E.C.L.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Poema XI

 

 

El pómulo se endereza

se acrecienta y perece

ante tus ruegos,

resocea figura,

permanente, movible,

ciegan las luces sordas

y nos encantan los reos

lindos de tu calle sombría.

 

Así alimento somnoliento,

mi cruz de muerto,

mi faz vacía,

mi sueño eterno.

 

Pordiosera ilusión,

que mata, hiere, ¡cruel razón!

y sudo frío milésimamente,

este calor antiguo,

que se amortaja de lino

y regresa de su ayer

          a su vacío.

 

 

 

E.C.L.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Poema XII

 

 

Para cuando no estemos

          debemos,

seguir cosechando

muchos soles blandos,

debemos de recoger

aún la miel anacarada

aún amarga de tantos

sueños frustrados.

 

Luchando, seguir de frente,

de costado, boca abajo,

          aterrizando

sobre prados sumergidos

          en pétalos de cielo.

 

Echar pasos antiguos

sobre nuevas calles,

rociar la lluvia

de un fértil verano recordado.

 

Debemos, renunciar de tiempo,

saciarnos de vida,

aniquilar la tristeza

trepidando sobre alegre

          suelo.

 

Descartar de sombras

          frías,

a muchos claros

          días,

remontarse eternamente

impulsado en sagrado

          vuelo.

 

 

 

Seremos recordados,

seremos nostalgia

seremos sueño

que sobrevivió muchos

veranos e inviernos,

paz y guerras,

soledad, destruccion.

 

Recuerda: cuando el árbol

quieto su raíz pueda

hacer crujir,

cuando ya no estemos

          hermano,

cuando mi sangre

no caliente el aire

y el prado la ignore.

 

En la magnitud inmensa

de un puñado de tierra

mi átomo, mi credo,

mi sudor desbordándose

será símbolo,

y seremos recordados.

           

 

 

 

 

E.C.L.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Poema XIII

 

En un oasis. Acertó la diana,

dos veces. Quieto ahí

en la arena, mi llanto y el aire.

Estaba triste,

debía entristecerme,

acecho débil, estrecho,

salí.

 

Oscilaba en mi mente

un portal de treces,

inmaculadamente, diluyéndose,

presos, en aquella soledad

aural, tribal.

Invadí

aquel recinto.

Un distante galopar sombrío,

siguióme anhelante,

en la tarde petrificada,

inmolando al fuego su llama,

implorando al agua

un eco de vapor,

invitándole al vino incierto

su fondo lleno de cactus.

 

Estaba allí inédita,

sombreado espejo albicante,

estabas allí imprecisa,

alumbrando mi lirio seco,

partido en dos: vivificante,

estabas roída, obsoleta,

virgen de uña y carne.

 

Ofrendando de tu parte

tu sexo y su rizado diamante.

 

 

 

Afrodita azul,

celestina rural,

que al patio cirios ofrendaste,

eres hoy un sueño mutante.

 

Aún en el desierto

me vierto en su veneno

calcina mi sangre

y rocea de sombra mi anhelo.

 

Caigo al vacío de tus ojos,

ojos saltantes,

luna de antes.

 

Noche ansiosa y lejana

brillas en la estepa

como esfinge disecada,

y un aroma de aurora

martiriza este asedio

banal. Permanecer

entre tu sombra

y esta superficie volcanizada

es refrendar al no

de la nada,

es acallar esta mirada

que se pierde triste

a lo lejos, del oasis,

del desierto,

de la estepa derramada.

 

E.C.L.   

 

 

 

 

 

 

 

 

Rezo

 

 

Sobreviviendo, sobreviviendo,

          a la noche,

          a los días

          a la misma vida.

 

A las varias calles,

que se pudren afuera,

de sus mismos colores.

 

Al fuego lento que calcina,

          de lluvia,

la imagen dolorosa

de este oscuro día.

 

Sobreviviendo tempestades,

cuantiosas sumas de agonías,

lunáticos meses de hortalizas,

flemáticas muecas risueñas,

llorosas, miedosas, penosas.

 

Sobreviviendo amores,

viejas ilusiones,

ser peñasco que derrite

su miel amarga.

 

En el vasto mar,

de tus grandes ojos,

espejos que reflejan,

mi vida desolada.

 

E.C.L.

 

 

 

Padre

 

Mi padre y un aire

          sereno 

descansan allá afuera,

se magullan acariciándose

los vientos del este,

y una suma de verano

florece en este invierno.

 

Los campos desalmados,

amenazan desvestirse

y mostrar sus pobrezas.

 

Mas la sed serena los contiene.

 

El mar agitándose

quiere también despeñarse

ante la pena enorme

de ser flujo

y no roca.

 

Tempestades venideras

se avizoran a través

de este vino decantado.

 

Que se consume en bocas

ávidas de hambruna

y larga tristeza.

 

El padre mío

ignora ignotas sorpresas,

tranquilo muerde sus años,

le sonríe a su pasado,

y recuerda a su muerte

ocurrida dos días después.

 

E.C.L.

 

 

 

Colores Ciegos

 

Un viento azul brinca,

sobre mis ojerosas dudas.

Su metálico rubor,

deambula melancólico,

como brisa verde, perdida.

 

Lo mágico del momento,

es esta furia gris,

que amarilla mi pálido

          aliento.

 

Y sublimiza el marrón

          eco,.

Que se calcina rojo

          y arde

haciendo crepitar el rosado

          furtivo

de mi blanco pecho.

 

Las rubias cerezas,

le devuelven a mi vida,

un morado golpe estudiado,

y un negro sabor

          encantado,

 

Detiene a la noche

          cruda,

y la vuelca sobre

          el día

columpiando sus plateados

          pétalos

de pena llorada

          y dorada.

 

E.C.L.

 

 

 

Gruesa Soledad

 

Un extremo de aire seco,

se crispa en un ruego,

su latitud ciega,

se observa iluminada

de meteoros encontrados.

 

La belleza mística del punto,

hunde entre si su sílaba,

y un pobre acento extraño

golpea de un ronquido mágico

al extremo vacío de tu voz.

 

El espasmo sereno de luna,

se yergue sombrío, y de penumbra

acaricia un solitario istmo

que une tu escarpado talle,

al voraz y descalzo muelle mío.

 

Lo veleidoso del momento,

se nutre en naranjas,

de su néctar, su manjar,

su dulzor, su amargor,

su símbolo y nítido

aroma derramado.

 

Todo cunde en destellos,

el no vivir en 24 horas,

lo que se vive en una,

el recuento anudado,

de un siglo amordazado.

 

El viejo cofin descalzo

que espera en su fondo

mi peso y espectro anillado.

 

En la comarca del tiempo

la vida y su hora

comulgan y se hartan de hostias,

que no perdonan si no castigan,

al reloj desalmado.

 

 

La sien escupe palabras,

y entonces se suceden vicios,

y estepas a lo largo y ancho,

de este suave marco blando.

 

La poesía se toma simple,

la palabra y su trabajo,

la palabra y su efecto,

la palabra escrita,

reflejo sudoroso,

candor armonioso,

eco doloroso.

 

Dos vientres sujetan,

un orden callado.

El aire de sombras,

Vuela compungido,

y trata de arrullarse

al paso de un viento olvidado,

o una brisa de eco y risa.

 

Nada supera este clamor

rosado,

esta esfera sujetada

a su punto infinito.

 

Es un polvo en el viento,

que se recoge arrullado,

por gruesas lágrimas,

de este llanto universal,

que hunde su grave tono

en la escala filosa,

que corta el aire en dos,

y cercena de tajo,

                    al mundo en Dios.

 

E.C.L.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bosque Amargo

 

 

Tengo incienso

en la cabeza

y de mi mente

lava seca escapa

          copiosamente.

 

Un lamento de oro

nace de la plateada comunión

majada de garfios

          y grises espoletas.

 

Mi interior estalla

de floreados rayos

          que crepitan de tibiesa

y se arrullan de maleza.

 

Dos bosques a mi costado

dos de un color castaño

rompen de su único árbol

un trazo de brazo y leña

un trozo de polvo y pena.

 

A lo lejos, un hombre camina

y destiempla

del aire un congeloso

                    amago.

   

Tras sus pasos

                    arremete

su pasado vencido.

un cruento relicario

se remueve de noches

se revierte de credos

y se angustia

de sólidos roces.

 

E.C.L.

 

 

Telar

 

Y yo pudiera

tejer un telar

                    de sueños.

que anude tus tactos

          con los míos.

                    en desenfreno.

 

 

Sin paraíso,

          sin infiernos.

 

LOS DOS

 

Y nuestro común

          análisis

          de doblarnos al uno

          de separarnos

          del borde infinito,

          de este casto acero,

          que mora en mi

                                       espalda,

          y hiela la espalda

                                       de mi sombra.

 

 

 

 

E.C.L.


Sombras

 

Cuanto crece el deseo

de mi tacto

             por palparte

cuanto sube el fuego

que asciende y oscila

de ardor

             acrisolado,

y se espasma a tu espalda

que llora su verano.

 

Cuanto produce esta

             migaja,

de su pan envenenado

por insólitas harinas

paridas de un trigo

triste y derrotado.

 

¡Oh! Tu ternura, tu finez

de eterna finitud,

tu sombrío vapor

que arde y equivoca

de camino

             al no parearse

a mi sitio designado.

 

¡Ay! Que tantos los relojes

sin poder capturar el tiempo,

que valen las sonrisas

si no derroto esta

             tristeza.

 

Que tanto el fuego, el trigo,

la harina calcinada

si no podre emboscarlas.

Que tanto tu finez, tu vapor,

si nunca podré menguarlos,

ni menos rosearlos.

 

Entonces prefiero partir

             a la noche

y dejarme caer a la

             quebrada honda

que me lleve al

             destierro

inmenso de tu insólita

alma de hierro.  

E.C.L.

 

Partida

Se acerca la hora

          de partir.

El llegar ya nunca

          será

          una constante.

 

Mis huesos mudaran

          sus carnes cansadas,

el piso descansará de mis pasos,

y el polvo del viento

sacudirá sus partículas

a través de mi aliento

          doloroso.

 

El cuarto vacío vestirá

          sus días

de infinita soledad,

habrá nueva oscuridad,

y esta cama en que

          escribo

se mudará de domicilio

o morirá de descuido.

 

Se acerca el día

          y su partida

ya no más rojos

          días

ni negras noches sin

          luna

ni vacíos temores,

ni lacónicos hedores,

ni desnudos amores.

 

Se acerca la noche

en que se apagará

la llama infinita

de esta agonía

de ser ave de paso

o triste ánima

          con el alma partida. 

                            

E.C.L.

 

Rito

Cansado, sudoroso,

          melancólico.

Con el alma prendida

          en mis venas,

traté de consolar

          a mi vida.

 

Mostrándole mi felicidad

          perdida,

en la tierna rabia

          de mi dolor,

traté de decirle, de

          explicarle

que todo está perfectamente

bien.

 

Que, como barco en deriva

          al fin y al cabo,

un nuevo horizonte aparecía.

 

Cuando ya esta todo

          perdido,

la vida, las sombras,

los días, las horas, el tiempo,

          TE RECLAMAN.

 

Menos la muerte que

          agazapada espera

por su bocado de

          vida eterna.

 

 

E.C.L.

 

 

 

 

 

 

 

Militancia

El expresar de mis venas

su viático penar,

el expresar de mi sangre

su político coquetear,

su leal avatar

su filial caminar (rechazar).

 

Es la enzima

emblemática

del discurso

y su palabra.

 

Que a tiros

          Descarga

su parabólica

          distancia

su rígida

          militancia.

 

La mística rosa

que empeña su aroma

hacia el centro

a la izquierda

a la derecha,

y a la mirada

caótica del universo.

 

Adherirse, siempre, siempre,

reclamarse, siempre, siempre,

desengañarse, siempre, siempre.

 

Tiempo de cosechar

tiempo de luchar

esta guerra sin tregua

de elegir a la derecha,

al centro,

          por la izquierda

¡siempre!, ¡siempre!, ¡siempre!

E.C.L.

 

Madre

La madre ausente aparece

          en el sueño,

y reclama su derecho

          de presencia eterna

en el altar de mi vida.

 

Muerta la vida

          tras su partida

el eco de su aliento

          desemboca en el aire

sombrío de su recuerdo.

 

Y reclama su néctar amargo

          y dulce en sol

de destierro afiebrado.

 

la sílaba sonora inepta,

trasluce su nudez infinita,

cuando de ella tonos

musicales empapan

          a la noche,

de un vértigo amoratado.

 

La madre ausente

está toda en la nada

y sin ella vacía la forma

          su fondo la reclama

en su blusa, su reloj,

su alegre sortija, su triste sonrisa,

su infinito lecho

          vacío.

 

Dispersos nosotros como

          pústulas invisibles,  

como polen se derrama una lluvia

          en su búsqueda,

se crispa cada rincón

          del mundo,

se tienta el universo,

se ausculta el cielo,

se tacta el orbe insólito.

 

La madre ausente

huye al concilio

          y delirio

de saberla ida

de saberla en huida.

 

Madre tu canto

Ya no alegra

Mis noches vacias.

 

La madre se enlaza

a sus brazos caídos,

su mirada airosa, fija,

es cristal de hielo,

sus pómulos de acecho

hincan en sus ojos

miradas crueles,

          en desbrojo.

 

Seas madre el alma

          inmensa

del panteón glorioso

          de mi vida

y tu matriz

la alcoba donde viví

          lo mejor de mí.

       

 

  

E.C.L.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Preso

Crecen de llagas

          mis huesos

se vierten flores

          al paso del viento.

 

Un muro de voz

          contiene tu silencio,

y se desliza de miedo

          tu partida y su

                             incienso.    

 

Crece de vida

          mi cuerpo

se nutre de albores

          el futuro incierto.

 

Un cuajo de sed

          se empapa de lluvia

y revienta en algas

          el océano azul, su cielo

                             estrellado.

 

La pena inmensa

          camina angustiada

en pasos, hundiendo su

                             peso

calcinando su ardor fragoso

saboreando un calor

                             meloso. 

 

Crecen de muertos los

          prados

las flores revientan

          en pétalos

y un duelo de

          nardos

se amortajan de senderos

          opacados.

 

 

 

Crecen de vida

          mis días,

crecen de muerte

          mis flores,

un gentío de voces

nace de bocas mudas,

y un coro de silencio

          encantado,

hace resonar

          un grito

          que alegra a la calle

y desliza como ventana

          a la sombra,

que se cuelga como

          pálida luna

entre tus sueños

          y mi estrepitosa

                                         locura.

 

 

     

 

E.C.L.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sueños

Si los sueños hablaran

          se dirían

ecos de sombras,

y si la noche se callara

          de tanto hablar,

los pájaros y su trinar

          la consumirían

de vejez y pesar.

 

Si el tiempo hablara

          se consumiría en

                                       palabras,

así se explicarían

los huecos desmedidos

que producen las olas

sumergidas del viento

que cavan y hoyan

al agujereado universo.

 

La espera, la llegada,

          el partir, regresar.

El vivir, el morir,

          el nacer... permanecer.

 

Idéntico hasta el final

          candoroso.

De este capítulo

          efímero,

          de este abstracto

                             lloroso.

 

 

E.C.L.

 

 

 

 

 

Dentro

Dentro de mi

todo se cuece verde.

Como la pálida

                    Inmadurez,

de este día y su viudez.

 

Mientras sonríen las

                    hostias,

su cetrino aliento,

los pétalos de la noche

matizan de vino y peras

a la mañana sincera.

 

Caminar, caminar, escondido,

deambular entre árboles

                    y cemento

le dan al alma

                    su lección urbana.

 

El agua se quiebra

                    en dos

y un líquido gris            

emana de ella.

 

Expulso un verde aroma

cuando se sientan

                    mis ligas

sobre mis alegres zapatos.

 

Cuando mi alma

sostiene mi humanidad

jadeando su más caro

                    aliento.

 

Entonces... jalo al ruido

y desaparece

                    mi faz trasera

y para abajo

                    mi entero yo.

E.C.L.

Vacío

La noche, la calle, afuera

                    la lluvia.

Esta lucha diaria

          con las horas.

Las malditas horas.

Duermo, sueño, levanto,

          y pienso, pienso.

Recuerdo, y recuerdo el futuro,

          nada me ata a tí,

          nada me cubre de ti.

 

La soledad y su espejo

          sangriento,

esmaltado con mi sangre,

          mi figura al revés

          se trasluce de él.

 

Salgo, afuera, las gentes,

          frío helado,

mi mente gira,

y ya estoy en

          un caliente

          ISTMO.

 

La pena de Rimbaud

          me sacude,

y de tanto leerlo

me tiento por dentro,

para encontrarlo tibio

pero ya sin aliento.

 

La noche, la calle

          las horas.

La vida desnuda

que espera mi muerte

          y hoyo.

Donde al fin termine

          de cultivar

esta eterna inmadurez.

E.C.L.

 

Silencio

 

 

Calla.

No hables.

No digas nada.

Me bastan tus manos

          calladas.

 

 Calla.

          Tu silencio grita

          y no lo ahogas.

          SON PALABRAS MUDAS.

 

Te necesito a ti.

          Callada.

Sobre el tibio tálamo

          YACEN

 

dos sienes desniveladas,

dos oasis en un desierto de piel,

dos vicios inmorales.

dos sexos orales, ancestrales.

otro que quiere eructar.

 

¡Calla! No expreses nada;

No le des fuego a las

          palabras.

 

Háblame con tu mirada,

y que le absorba su

          eco

tu recia y dura simetría

          alada.

 

 

 

E.C.L.

 

Poema 2

Eres un prefacio

del tiempo.

 

Dulces letanías

que alegran estos cielos

del invierno.

 

De la mañana

          al canto

y del canto al sonoro

suplicio de tu ausencia.

 

Simpleza redentora

que curten tus

          recuerdos.

 

Eso que medita

tu dedo enllagado,

eso que no arredra

a tu temor acicateado.

 

La cima del viento

vierte rumores de

          encanto

a tu encuentro.

 

La cima del cielo

recoge un sudor

          de encaje

del oscuro templo.

 

Solo, solo y tu recuerdo

que clama tu

          presencia.

de la mañana al llanto

y otra vez:

la mañana sincera

          me abraza

y en sus cálidos brazos

me dejo huir

hacia las sombras.

E.C.L.

 

 

Poema 3

 

La botella se derrama

          en tu boca

cálidos ápices de vino

          y de llanto.

 

Este bohemio logro de

          palidecer

a tu corto acecho.

 

No es mas (+) ni menos (-)

un cirio encendido

que en lumbre eclosiona

SUS ALIENTOS.

 

A su vidriosa esfera

sujeta mi sombra

          le esperan:

tus dedos magullados,

tu calor encantado,

un demolido candor

          maniatado.

 

La botella, su bohemio

          vino

2 alientos, su fármaco contenido.

 

El tacto anillado y

          subyugado,

sus símbolos percudidos.

 

Todo se derrama y se vierte

e inunda de la esfera

su infinito

          borde demacrado.   

 

E.C.L.

 

 

Poema 4

 

Me oculto para

distinguirme de los demás.

          ADEMÁS.

 

Me ausculto con un insano

          denuedo

de no evaporarme con el tiempo

y así enllagarme con sus horas;

y recogerme con su viento

y respirar de su salado

          frescor

un dulzón eslabón de amor.

 

Me avivo más

para morir mucho más.

 

Me abro de ojos y pelos

también de canos infiernos

de duelos y deshoras

que atajar quieren las

          sombras

de este negro día.

 

Sin velos ni túnica,

la muerte medirá mi vida

al fin de estas jornadas

en vaso y vino cruel en que

          me embriago... 

 

Horas tristes,

pálidas mañanas,

alegres amaneceres.

Todo lo turbio y desnudo.

 

¡Mi cuerpo!

          Tramo debido

          a mi piel

          y todo su

                    contenido.               

 E.C.L.

 

 

Poema 5

 

El cielo se despluma

en auras.

La calle vierte su pena

sobre las sombras

diáfanas

de dunas encantadas.

 

Se contornea mi alma

al compas de mi cuerpo,

un revolver de sueños

se dispara sonoro.

 

Renovando su eco  

          la vida,

que se disipa

bajo la atenta mirada

de un reloj detenido.

 

El mar se desploma

y caen sus aguas

sobre el azul firmamento

          que mide la vida

derecho y al revés.

 

Subo por un rayo

          desbocado

hacia el perfil inédito

          de las sombras.

 

Y una maldita muralla

          de voces

ensordece mi aliento

y debilita mi cruzada

          melancólica.

 

Un ramaje de luceros

en mi ayuda revientan

                    de luz.

 

 

Atonito, busco a la noche

y solo hallo del día

          su crepúsculo.

 

Para venir, para morir,

es que nacemos

de la unión del agua

          y el fuego.

 

Solo un cisne idiota

al que le queda un solo

          vuelo

podrá surcar esta querella

de ser alba, cometa,

          sombra espesa,

que diluye su fragor

en el amado continente

          final

de un eclipse

          total.  

 

 

E.C.L.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Poema 6

 

La calle se ríe

          de mis pasos,

el embrujo de una ventana

          vacila su rubor.

 

La noche ladra de placer.

El cielo se crispa en papel.

Dos voces, dos latidos,

se contagian de un impulso

          letal.

 

El cemento contiene sus

          sombras,

que ebrias se desafían

y al denuedo de sus voces

dos monedas que yacen de

poemas "subconciente" y "delirio."

 

SUBCONCIENTE

 

 

Puede  el tiempo

Ir mas rápido

Que  el  mismo  tiempo?

 

Puede  tu  cuerpo

Plasmarse  en  el  mio

Como  el  rayo  al  vacio?

 

 

Puede  mis  pasos

Capturar  sus  huellas

Al  momento  de  un  lapso?

 

 

Puede  la  palabra

Dispararse  inocente

Antes  de  grabarse

En  el  espacio  de  un  diente?

 

 

Puede  una  música

Mirarse  a  si  misma

En  la  vaga  estela

De  una  escala  de  pena?

 

 

Puede  la  luz  prenderse

Antes  de  hundir  el  botón

En  la  sombra  del  acto?

 

Pueden  el  dia  y  la  noche

Enchufarse  en  contacto

Al  soleado  roce  de  un  invierno  exacto?

 

 

Podrán  mi  sombra  y  mi  silencio

Cargar  mi  cuerpo

                             Si  me  ausencio?

 

 

 

                                                                            E.C.L.          22-10-09

 

DELIRIO                                    

 

 

                                                                                                      "Extreme delirium,

                                                                                                     Life is so short,

                                                                                                     Pain  is eternal  flame"

Un canario resplandor

                     De bronce

Se nutre de  bálsamo

                    Y  esmalte  dulce.

 

Bajo  el  dormido

                     Mi  sinónimo

                          Respira

Su  arrebato de

                          Hiedra

        Y  fierro  y  estera.

 

Mi  centėsima  escena

         Anuncia  su  cúbito

                               Deforme.

 

Y  un  santuario  de

                             Esfera

 Se  descubre  inefable

                       Innoble.

 

Respirar,   sudar,

Detrás  mi  piel.

 

Llorar, vertir,

derramar en cubos

                 mi  hiel.

 

 

Y  mis  ojos 

                   Cuadrados

De tanto 

                    Mentir

Se  dilatan  de 

                     Verdad,

en cuanto  oyen

                a  dios  venir.

 

 

¡Denuncio!

        A   los  siglos

        Impares,  medianos,

           Curvos, fijos.

 

¡Denuncio!

        A  los  yerros

        Gigantes, delgados,

       Gordos, oblicuos.

 

Es  mi   celeste

                Desdicha,

En  mi  enterrada

                Cobija.

 

Que  bajo tierra

    Reverdece

         De  engaños.

 

Que  bajo el aire

      Perecen.......

Sus  huecos  suspensivos

                     Asfixiados.

 

 

Es  la  luna

           De la  espuma

                  Resucitada.

 

 

Es   el    aroma

          De  la  fruta

             Desbocada.

 

 

El  pincel  dėbil

      Profuso

De acuarela y  sucio.

 

La  lluvia  rota

  su  caida

y  peso   turbio.

 

 

 

 

El  mundo  cuelga

      En  mi  mirada,

 

el  cielo  clava

      en  mis  pies

      su   estocada.

 

Me  resisto  a  volar

                 Sin   alas,

me  desisto  de  morir

                 sin  ganas.

 

 

 

                                                                           E.C.L.                             5-22-09

 

 

"En  homenaje al gran vate benedetti"

 

 

 

 

FRAGMENTADOS

                                                                                                                            

 

 

Caminar     una     cuadra

 

y  en  vez   de   casa

 

encontrar    fantasmas.

 

 

                                                                     E.C.L.

poema"subconciente"

 

SUBCONCIENTE

 

 

Puede  el tiempo

Ir mas rápido

Que  el  mismo  tiempo?

 

Puede  tu  cuerpo

Plasmarse  en  el  mio

Como  el  rayo  al  vacio?

 

 

Puede  mis  pasos

Capturar  sus  huellas

Al  momento  de  un  lapso?

 

 

Puede  la  palabra

Dispararse  inocente

Antes  de  grabarse

En  el  espacio  de  un  diente?

 

 

Puede  una  música

Mirarse  a  si  misma

En  la  vaga  estela

De  una  escala  de  pena?

 

 

Puede  la  luz  prenderse

Antes  de  hundir  el  botón

En  la  sombra  del  acto?

 

Pueden  el  dia  y  la  noche

Enchufarse  en  contacto

Al  soleado  roce  de  un  invierno  exacto?

 

 

Podrán  mi  sombra  y  mi  silencio

Cargar  mi  cuerpo

                             Si  me  ausencio?

 

 

 

                                                                            E.C.L.          22-10-09

 

DELIRIO                                    

 

 

                                                                                                      "Extreme delirium,

                                                                                                     Life is so short,

                                                                                                     Pain  is eternal  flame"

Un canario resplandor

                     De bronce

Se nutre de  bálsamo

                    Y  esmalte  dulce.

 

Bajo  el  dormido

                     Mi  sinónimo

                          Respira

Su  arrebato de

                          Hiedra

        Y  fierro  y  estera.

 

Mi  centėsima  escena

         Anuncia  su  cúbito

                               Deforme.

 

Y  un  santuario  de

                             Esfera

 Se  descubre  inefable

                       Innoble.

 

Respirar,   sudar,

Detrás  mi  piel.

 

Llorar, vertir,

derramar en cubos

                 mi  hiel.

 

 

Y  mis  ojos 

                   Cuadrados

De tanto 

                    Mentir

Se  dilatan  de 

                     Verdad,

en cuanto  oyen

                a  dios  venir.

 

 

¡Denuncio!

        A   los  siglos

        Impares,  medianos,

           Curvos, fijos.

 

¡Denuncio!

        A  los  yerros

        Gigantes, delgados,

       Gordos, oblicuos.

 

Es  mi   celeste

                Desdicha,

En  mi  enterrada

                Cobija.

 

Que  bajo tierra

    Reverdece

         De  engaños.

 

Que  bajo el aire

      Perecen.......

Sus  huecos  suspensivos

                     Asfixiados.

 

 

Es  la  luna

           De la  espuma

                  Resucitada.

 

 

Es   el    aroma

          De  la  fruta

             Desbocada.

 

 

El  pincel  dėbil

      Profuso

De acuarela y  sucio.

 

La  lluvia  rota

  su  caida

y  peso   turbio.

 

 

 

 

El  mundo  cuelga

      En  mi  mirada,

 

el  cielo  clava

      en  mis  pies

      su   estocada.

 

Me  resisto  a  volar

                 Sin   alas,

me  desisto  de  morir

                 sin  ganas.

 

 

 

                                                                           E.C.L.                             5-22-09

 

 

"En  homenaje al gran vate benedetti"

 

 

 

 

FRAGMENTADOS

                                                                                                                            

 

 

Caminar     una     cuadra

 

y  en  vez   de   casa

 

encontrar    fantasmas.

 

 

                                                                     E.C.L.

poemas"bastion de dioses"

 

                               ; BASTION   DE      DIOSES.        ( Athens library).

 

!Ay ! La belleza  cinica

                                     del  tiempo,

que nos da vida y

                               encuerpa

 

nuestros  pensamientos.

 

 

                      SUBLIMIDAD

 

                                SOLICITUD

                                                                                                                                                                                                                                  

                                       SUMISION

 

En la  hostilidad de las

                                      ideas

formal creación de   

                                      cantos.

 

En la nebulosa  siniestra

del recuerdo arropado

                                 del  viento,

una veleidad armoniosa

de caracteres coadyuvados,

de imágenes malignas

y fortuitas.

 

La  palidez del tiempo

y su yugo de lumbre morisca,

triturarán al  vértigo

                               azulado

de la onda eléctrica que

                                 arisca

a esta noche de  hilo

                              perlado,

y  a la recia y dura

                          paz concubina,

que habita en este

                           bastión

en  el   que  hoy

                          posado  estoy.                                                                                                                                                                       

 

 

 

 

Dioses por doquier

                             habitan

 

este  ladrillo encabritado,

 

en donde todos convergen,

tras  su  discusión  solemne.

En  donde ya la noche dando

me palmea y me avisa

en quejido mudo que el cielo

dormido se esta quedando.

 

De la mesa sus pies

                              Volando,

entre aires escénicos

                                rimando,

dolores,angustias, ultrajos,

 

ninfa de oro sólido que

                                  de vuelo

aún la luna de hielo

                            estas quemando.

 

 

Transito, agónico entre cuerpos

                                     Blandos,

 

ya el oriente amanece

                                   ovando

y  ecuánime el  sol

 

                     soportando

al universo  eyaculando.

 

 

Se  limitan  mis  pasos

 

                               Dados,

 

Se cauterizan mis poros

 

                                Canos.

 

 

 

 

 

Se  suavizan  de cirios

 

                                   Claros.

 

Cristalizan lo indescifrable

 

                                  Y   raro.

 

 

Quedando quietos  los

                                      Libros,

 

 

Quedando  vacios los 

                                     Libros,

 

 

 

Sonriome  de  quebrado

 

                                      Espanto,

 

 

Llevandome  de   ellos

 

Su       sagrada   comida

 

                                                 Y        llanto.

 

 

                                                                                 E.C.L.

 

 

 

 

 

                                                                                                     Athens   octubre   23  2009-12-23

                                                                                                     library

 

 

 

 

                                                                                         

 

SUCUMBIR

                                                                                                        "Fight always figth

                                                                                                        Never  surrender ,

La  sombra de la aguja                                                                      Never   gave   up."

Invade  mi alborada.

¡una cesta! !esta cesta!

En donde llevar el universo.

 

 

Una cesta  sagrada

Llena de agua bendita

Y hostias flotando en dicha.

 

 

Mi  perfil, y su murmullo

De voces inquietantes,

Se vacia de sones lineales

Para bifurcarse insólito

De gozes terrenales.

 

Asi.......Fraguados mi miedo

                                Y la cera,

 

combináronse para salutar

un  designio  de  seda.

 

En   la pintura del ciprés

Medité hondo de altivez,

Y el afiche que parió

Fue del dia y la noche

Traspiés de su  talón.

 

 

Y    la encina  que pernocta

De  su propia sonda.

El   sol se derrumba

y  desaparece  el  dia

nos poblamos de sombras

nace un crepúsculo...! Qué   alegria!

 

                                 AMANECER

 

                                                     CREPUSCULAR

 

                                                                                      SIDERAL

Los   bosques desnúdense,

Los  mares destiémplense,

Las  aguas  subyuganse.

 

Un   rio de invierno

Rocea de lluvia mi vida.

 

Astral  de rosados

                            matices

mi pensamiento

                           incierto

cabalga  a  traves

                          del viento.

 

Frágil  suceso acaecido

La atracción polar deicida

Mi pensamiento se orina

En absoluto desenfreno.

 

 

¡AY! Ni el  sermón y  la montana

Caben en este desfiladero,

Menos el requiém postrero

De quién del ave ostenta

Su febril agorero vuelo.

 

Argonauta abismal de paz,

el tiempo y su bienaventuranza,

que procrean su hiel mordáz,

designio feraz,inmóvil destemplanza.

 

Y  el ombligo se estira

y se reduce su emblema,

de humanidad las llagas

de sortilegios la testa,

que de cumbres  derrumbada,

esta algarabia de ser

                                  muerta  y  marchitada,

luce  desbocada 

entre   el  mundo    y     su     seca

                                                         cascada.

 

                                                                                 E C L

 

                                                                                                       11-9-09           library athens8.24  pm

ultimos poemas."padre".

 

 

                                                                  PADRE                                  ‘there is sadness      

                                                                                                                Everywhere,my

                                                                                                                heart cries loud'.

!AY!  Padre  mio

                           muy  padre  mio.

 

 

A   la sombra de  esta

                                    vela

 

sentado estoy para

                     llorar  mi pena.

 

 

La   calle  me  lanza

                     su  fiero  agudo

                     

el  dolor  alcanza

mi  fondo mas puro.

 

 

La  desnudez  del  dia

me  regala  padre

tu  sombria  sonrisa

                              perdida.

 

 

Padre....agoniza  la rosa

                 de  los  vientos,

 

tambiėn  tu  vida

                 de  su  tiempo.

 

 

Los  misterios  de

                             ascender

                                     creciendo,

 

agoniza  tu  simiente

                                de   morir

                                          viviendo.

 

 

 

 

 

Padre   mio..........

Deshojandome  de  ti,

 

agoniza  el  vino

de   su   fruto,

agoniza  la   luz

de  su  sombra,

agoniza  el  ruido

de  su  eco,

agonizan  tus  labios

de  tus  gestos.

 

Agonizo yo  meteoro

de  tu  sangre,

 

astronauta  disparado

de  tu  glande.

 

Ni  el  misterio

ni   ciencia

podrán   traerte

a tu  mar

tu cielo alegre

tu  atardecer sereno

tu  vuelo eterno.

Padre.....Padre......

 

Roida   mi  sonrisa

se   tritura  mi

                       sangre

que  a   mis  venas

                       agita.

 

Tu   mueca  se  alisa

tus    ojos   de

                       hambre

 

hierven....de   vida

                             marchita.

                            

 

 

                                                                   E.C.L.                              12-23-09     4-48pm

 

 

FREE  BIRD                 (pajaro   libre).

                                                                                                                    ‘IF I  LEAVE

                                                                                                      YOU TOMORROW...

                                                                                               THIS BIRDYOU NEVER

Yo no sembrė flores                                                                 CHANGE.'    skinnird

En tu húmedo surco.

Yo no llenė de semillas

tus  ilusiones marias.

 

Yo  no deshice mis manos

de  tus  sueños caros.

 

Yo  no te hice sufrir

de la agonia de amor,

la huida, la distancia,

y aun peor la cruel

                      separación.

 

Yo  fui un ave de paso

Mudo,sin canto,

que calmó con su vuelo

                      tu llanto.

 

Que ahuyentó de tus dias

       dolorosas  huidas.

Que  alimentaste de alpiste

mi hambre de amor triste.

 

Pájaro  libre,

Que al beber el agua

           De tus manos,

descubrio al instante

           tu verdadero retrato.

 

UN

             AVE

 

            Triste de paso

que clavó en tus ojos

 

su melancólica mirada

             de ocaso.

 

 

 

 

Pajaro  triste

            Casi sin alas,

Aquėl que prendado

quedó de tus galas.

 

Aquėl  que batiendo

              Sus alas,

heroico soporto tus

              penas caras.

 

Aquėl que te dio

                   Calor

cuando mas lo necesitabas.

 

Pajaro ebrio, herido,dolido.

 

Te enseñó el amor,el dolor,

                      El olvido.

 

Pajaro que en eterno vuelo

Persiste en olvidar el dolor

                               Eterno,

buscar el alimentoy el amor

                             sincero.

 

Pajaro,que aún

                    Surcando cielos,

Encontrar poder

                         Pudiera,

En otra rivera, otro llano,

                          En otra quimera

la divina verdad de

                               amar,

 

de oscilar y de vuelo

                           soportar,

 

al viento y la

                        estocada sincera

 

de otra pena

                         venidera.

 

                                                                                                E.C.L.       12-23-09